Peritajes psicológicos forenses

Los peritajes psicológicos forenses tienen por finalidad proporcionar elementos valorativos científicos y técnicos para fundamentar las decisiones judiciales. Dentro de un proceso judicial, cualquiera de las partes o el mismo tribunal, pueden solicitar un peritaje psicológico.

Como pruebas periciales, éstas han de ser objetivas e imparciales y estar basadas estrictamente en las evidencias obtenidas a partir de la evaluación llevada a cabo por el perito especializado en la materia.

En Psynaptic, ponemos a disposición de nuestros clientes nuestros servicios profesionales para realizar peritajes psicológicos forenses en los distintos ámbitos de la psicología jurídica:

  • Civil (p.e. guarda y custodia, capacidad de obrar, daños y secuelas)
  • Penal (p.e. valoración de la imputabilidad y responsabilidad, predicción de peligrosidad y conducta violenta, valoración de víctimas y testigos, daños y secuelas)
  • Laboral (p.e. incapacidad laboral y problemáticas laborales tales como estrés, indemnizaciones o mobbing)
  • Familiar (p.e. valoración de capacidades parentales en divorcio, guarda y custodia, régimen de visitas)

¿Qué es exactamente un peritaje psicológico?

En psicología, peritaje es sinónimo de evaluación del comportamiento humano en un entorno legal. Dependiendo del ámbito de aplicación de la pericia, los objetivos, metodología y contenidos de ésta variarán. No obstante, en general se trata de evaluaciones del estado mental del sujeto (o los sujetos) objeto de pericia. Esto es, el estudio de sus capacidades cognitivas, emocionales, aptitudinales y volitivas, así como la valoración de distintos aspectos contextuales relacionados con el caso concreto.

¿Cuál es nuestra metodología?

Al recibir la demanda, ésta será valorada por una Doctora en Psicología con maestría en Psicología Forense y posgraduada en Neuropsicología Clínica.

En caso de ser pertinente, se iniciará el proceso pericial que comprenderá los siguientes pasos:

  1. Concreción de la solicitud de la pericial.
  2. Historia del caso; recogiendo todo tipo de información previa como diligencias policiales y/o judiciales, expedientes o periciales anteriores.
  3. Entrevistas con el peritado y, en caso de ser posible, con otras personas con información relevante para el caso.
  4. Diseño metodológico (objetivos, hipótesis, material y procedimientos) y ejecución del mismo.
  5. Integración de resultados, o en caso de ser necesario formulación de nuevas hipótesis.
  6. Elaboración del informe psicológico forense.

Existe la posibilidad de defensa oral del informe para su ratificación delante de las partes implicadas y/o el juez.

Algunos ejemplos de la utilidad de la pericia psicológica

Según la ley, las pericias no son vinculantes. Es decir, el juez se reserva siempre el derecho a decidir lo que crea más conveniente a pesar de lo indicado en la pericia técnica. No obstante, es obvio que los jueces no pueden dominar todos los aspectos del saber. Por ello, las pericias psicológicas juegan un papel decisivo a la hora de auxiliarles en la valoración de los distintos aspectos psicológicos implicados en el caso.

Por ejemplo, el papel del psicólogo como perito es determinante en casos como los siguientes:

  • Para valorar capacidad para administrar bienes y propiedades, o voluntades testamentarias
  • Para sugerir la idoneidad de un proceso de rehabilitación y/o internamiento
  • Para valorar la competencia o idoneidad de un individuo para presentarse ante el tribunal
  • Para valorar la competencia o idoneidad de un progenitor en procesos de separación y guarda y custodia de menores
  • Para valorar la imputabilidad o no de los hechos cometidos por él o la acusada
  • Para la valoración de la capacidad de testigos oculares
  • En autopsias psicológicas (Shneidman, 1994), en las que se pretende obtener información fiable sobre el estado psicológico premórbido de un fallecido

 

Bibliografía:

Jiménez, E. M., y Buela-Casal, G. (Coords.). Psicología Forense: manual de prácticas y aplicaciones. Madrid: Biblioteca Nueva.
 
Serrano, J. M. (2006). La intervención del perito en el proceso judicial: el informe pericial. En Psicología Forense: manual de técnicas y aplicaciones (pp. 105-114). Madrid Biblioteca Nueva.
 
Shneidman, E. S. (1994). The psychological autopsy. American Psychologist, 49(1), 75-76. http://dx.doi.org/10.1037/0003-066X.49.1.75
 
Vázquez-Mequina, B. (2005). Manual de Psicología Forense. Síntesis. ISBN 9788497563260.
 

Más información:

Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña (COPC) – sección de psicología jurídica: http://www.copc.org/Paginas/Ficha.aspx?IdMenu=4d5ccc40-82cc-4e2a-b6d7-37e7e5d9f731